domingo, 20 de mayo de 2012

Microrrelato ( VII )

Séptima parte del relato,tras la sexta:


Sobre la frontera

Jerôme entró en una profunda cólera. Hizo el fotorreportaje más incendiario hasta el momento de Time y que curiosamente fue aceptado. Y después se encaminó a una marcha de protesta en Memphis con la reprobación total de Stella, a la que hizo caso omiso. La violencia se mascaba en el ambiente. Los manifestantes (de todas las razas) se lanzaron a destrozar todos los negocios de Memphis y se encaminaron a la comisaría de policía local con una irracional idea de hacer un linchamiento contra los cuerpos de policía. La policía se descontroló y abrió mangueras, lanzó botes lacrimógenos y utilizó  porras y otros objetos contundentes de manera indiscriminada. Jerôme se encaró con un policía y forcejearon. En medio del tumulto se oyó un disparo. La 9 milímetros reglamentaria del policía se disparó accidentalmente dejando inerte el cuerpo de Jerôme. Un gran caos e histeria se produjeron.

Días después, Stella se enteró de lo ocurrido leyendo los obituarios del New York Times que llenaron de loas y odas a Jerôme como colaborador ocasional y como fotoperiodista. Stella se derrumbó. Llamó a la comisaría de policía de Nueva York y estos confirmaron la muerte y la ofrecieron poder identificar el cuerpo y llevárselo para darle sepultura. Stella fue a la casa de campo de sus padres para encontrar apoyo. Era finales de verano del 68 y Stella y sus padres se preparaban para darle entierro a Jerôme. Había conseguido ponerse en contacto con Michael y este se apresuró a trasladarse hasta Massachussets para darle un último adiós a su amigo, casi su hermano. Al parecer también acudirían algunos amigos que Jerôme había dejado en ‘New Order’, ‘Time’, ‘New York Times’ y en el puerto. De repente alguien llamó a la puerta. Era una talluda y joven muchacha negra que se identificó como Christine. Dijo que venía desde Baton Rouge, Louisiana. Le dijo a Stella que había venido tras enterarse de la muerte de Jerôme. Ella le preguntó si era conocida o tenía relación. Christine le preguntó si podía pasar para hablar en privado. Stella aceptó. Se sentaron en el sofá del despacho del padre de Stella y Christine le dijo a Stella que conocía a Jerôme desde hacía mucho tiempo. Stella dijo que no sabía por qué. A Christine se le dibujó una expresión en la cara como si ya esperara esa respuesta. Le dijo a Stella que no tenía contacto con Jerôme desde hacía más de 10 años. Stella le preguntó qué nivel de relación tenía con Jerôme. Ella contestó que eran ‘familia’. Fue entonces cuando Christine empezó a contar la historia de Jerôme. La que le había llevado a Nueva York.

Jerôme, de nombre de nacimiento Martin, había quedado huérfano con 1 año, de padres de origen judío-alemán. Su madre murió en el parto y su padre fue llamado a filas en la Segunda Guerra Mundial y cayó en combate en Iwo Jima. Martin tuvo difícil encontrar un nuevo hogar de acogida. Su madre era una profesora de literatura francesa y de corte liberal, lo cual lo llevo a estar muy mal vista y a que la atribuyeran fama de mujer abierta en las relaciones sentimentales. Sobre el padre se cernían rumores de deserción y contraespionaje en colaboración con los japoneses. De esta forma, solo la familia de Christine, los Mayflower, aceptaron hacerse cargo del retoño que era Martin, que se crió con ese nombre hasta los 14, cuando lo cambió por otro más negro como Jerôme.

Con los Mayflower pudo ir a la escuela y aprendió a tocar el banjo y el piano gracias al abuelo Mayflower, Stan. Era una familia humilde y trabajadores, pero con aspiraciones muy ambiciosas. Los padres, Marcus y Marie, querían que al menos 1 de sus hijos pudiera ir a la universidad, ya fuera en Lousiana o en otro estado. Sus hijos, John, Christine y Anna iban a un colegio segregado pero se relacionaban todo lo que podían con toda clase de niños. Eran una piña y tenían facilidad para relacionarse. Prueba de ello es la rapidez con la que se integró Martin en la familia. En términos generales, la vida de los Mayflower fue bastante apacible dentro de la realidad de un estado sureño en la América de los años 40 y 50.

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La octava parte,cuando se pueda

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